• Jenifer Cajo

¡Bienvenida competencia!

Actualizado: 10 may 2021

Así como existen los debates electorales donde los candidatos pueden exponer sus ideas de gobierno, las redes sociales y otros medios son grandes ventanas de exposición de marcas, empresas y/o negocios

Es típico ver en las noticias los dardos que se lanzan los candidatos a ocupar cargos públicos en épocas electorales. Empiezan hablando de sus planes de gobierno y terminan con un “no como otros”, que además incluye una mirada de reojo y un gesto con la cabeza al mismo estilo de El Chavo, Kiko y la Chilindrina.


Cada uno tiene una estrategia de comunicación; unos están bien asesorados y tienen un discurso estudiado, otros marcan su estilo de acuerdo con su personalidad y otros simplemente no tienen una estrategia definida y eso también se nota.

Sin embargo, no basta con tener una estrategia de comunicación y un plan de gestión. Peor si no lo tienes. Tanto la estrategia como el plan deben estar enfocados en las necesidades del público que te va a oír, de aquellos a quienes deseas acercarte para que compren lo que ofreces, un producto, un servicio o una idea. Personas como usted y como yo. Seres humanos que sienten, que tienen voz y voto y capacidad de decisión.


En un mercado tan competitivo, si no sabes en qué negocio estás, vamos por mal camino. No importa en qué sector te encuentres. Es indispensable saber en qué terreno juegas y cuál es tu posición para determinar con quién compites; y con esa información, definir la mejor estrategia para llegar a tu consumidor.

La competencia incentiva la oferta, regula los precios, nos desafía a innovar, crea más empleo y todo ello contribuye a superar una situación de crisis económica, como la que estamos viviendo. Bueno, con un tema de salud que aún no controlamos, pero eso es otro tema. Pero la competencia es buena porque nos saca de nuestra zona de confort y nos obliga a crear nuevos y mejores productos, servicios, planes, estrategias y formas de llegar al consumidor. Incluso promueve las fusiones, compras de negocios, reinvenciones, entre otros casos en el que es mejor unirse para ganar, que pelear para perder.


Las reacciones de rechazo hacia la competencia solo traerán una mala imagen. ¿Se acuerdan de la estrategia de Tambo al comprar los dominios de Oxxo? Más allá de quién tenga la razón, el posicionamiento negativo de una marca puede definir una decisión de compra.

Así como existen los debates electorales donde los candidatos pueden exponer sus ideas de gobierno, las redes sociales y otros medios son grandes ventanas de exposición de marcas, empresas y/o negocios para hablar de lo bueno que tienen para ofrecer. Con una estrategia enfocada en el cliente, pensando en sus necesidades, empatizando con su forma de pensar, siendo negocios más humanos y cercanos, con un propósito definido y con una propuesta de valor validada por el cliente, se inicia el camino a la diferenciación y se podrá pasar a otro nivel, así, no lanzando dardos.


Sin embargo, en la guerra y el amor todo vale, dicen. Depende de cómo quiera hacerlo usted.

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